martes, 29 de octubre de 2019

Armando Info: El ministro que entregó la reforma hospitalaria a sus amigos comerciantes

El ex ministro de Salud, Luis López, quiso pasar a la historia como el gran rescatista de la deteriorada infraestructura de los hospitales venezolanos y asignó contratos que sumaron hasta 500 millones de dólares. El problema: 63 de los contratos se los otorgó a una familia de San Cristóbal, en los Andes venezolanos, con la que trabajaba desde antes. Además, las obras fueron ejecutadas con pobres estándares. Pero ese favoritismo fue el capital semilla para la creación de un emporio de contratistas del Estado en Táchira.
A la velocidad en la que los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro nombraban ministros de salud, quedaba claro que le costaría mucho al farmaceuta Luis López marcar alguna diferencia en su gestión. Con su nombramiento se convirtió en el decimosexto ministro de la cartera durante la autodenominada Revolución Bolivariana, y el séptimo solo en la gestión de Nicolás Maduro.

Con todo eso, se propuso dejar huella. Anunció que su misión sería la de remodelar y refaccionar los hospitales del país, a los que el paso del tiempo y la falta de inversión les ha pasado una factura más que visible en filtraciones, paredes rotas, pisos inundados, salas derruidas, quirófanos parados.

Pero no es lo mismo el entusiasmo que la acción. Menos cuando aquel viene trufado de un propósito de hacer negocios.

A la larga, la promesa de rehabilitación de las infraestructuras hospitalarias se convirtió en otro capítulo más de opacidad e ineficiencia con la adjudicación de decenas de contratos a empresas y personas sin experiencia. En especial una familia de San Cristóbal, capital del estado andino de Táchira -suroeste de Venezuela, frontera con Colombia-, fue una de las principales elegidas para encargarse de las obras.

López había sido viceministro de Salud cuando la obstetra Antonieta Caporales era ministra en el año 2017, pero ascendió pronto cuando se filtraron las estadísticas epidemiológicas que revelaron el tamaño de la crisis humanitaria que atravesaba Venezuela y Caporales fue destituida. López fue nombrado en sustitución para garantizar que se mantuviera el hermetismo, y esa tarea sí que la cumplió.

De Aragua para el mundo
Un hermetismo que contrastó con la pompa con la que López anunció el Plan Quirúrgico Nacional, un proyecto que pretendía lograr operaciones masivas de pacientes a partir de la rehabilitación de quirófanos y refacciones de algunos hospitales y en Centros de Diagnóstico Integral (CDI), creados en el marco de la Misión Barrio Adentro para atender emergencias y hacer diagnósticos.

En 2017 la Fundación de Edificaciones y Equipamientos Hospitalarios (Fundeeh), ente entonces adscrito al Ministerio para la Salud, sería la encargada de llevar a cabo estas rehabilitaciones, para lo cual manejó un presupuesto de 501,5 millones de dólares. Así se convirtió en el organismo del ministerio con el más abultado presupuesto, según datos de la organización Transparencia Venezuela.

En enero de ese año obtuvo un crédito inicial difícil de pronunciar:  22.913.238.367 bolívares (34 millones de dólares al cambio oficial) y cerró el año con 1.654.654.967.554 bolívares (495 millones de dólares al cambio oficial). En mayo de 2017 nombraron al joven de 31 años Antoni D´Benedetti como director de la Fundeeh. Por su visto bueno debían pasar las licitaciones y la contratación de las obras.

A través de esa fundación el ministro López otorgó la misión de rehabilitar los centros de salud a la empresa Construcciones y Mantenimiento Lurimonra C.A, creada en el año 2013 en San Cristóbal, perteneciente al comerciante Manuel Alfredo González Zambrano y la madre sus hijos, Beatriz Amanda Crespo González.

La relación entre González y el ministro López comenzó desde el año 2013. El cargo previo de López había sido el de director de la Corporación de Salud en el estado Aragua -entidad en el centro costero de Venezuela- cuando Tareck El Aissami -a la postre también ministro del Interior y Vicepresidente de la República; actual Vicepresidente de Economía- era gobernador de la entidad. Con esta investidura, López comenzó a dirigir contratos a las compañías de Manuel González y sus familiares.

La primera empresa beneficiada desde Aragua fue la cooperativa  Songoro en el Son 76, R.L que tuvo al menos once contratos en el sistema de salud estadal. La alianza se mantuvo y amplió ya con López como ministro de Salud.

Nunca hubo una valla informativa en las obras que diera los datos de la empresa que hacía los trabajos de rehabilitación, tampoco declaraciones a los medios de comunicación ni se entregó a la Asamblea Nacional una Memoria y Cuenta que diera un balance de su gestión.

Mientras la crisis humanitaria se desbordaba en el país, López solo anunciaba a través de su cuenta de Twitter sobre las obras  de rehabilitación hospitalarias citando en cada mensaje a Tareck El Aissami, que en ese momento era el Vicepresidente Ejecutivo. Nada informaba sobre las contrataciones o si hubo licitaciones para la adjudicación. ->>Vea más...

Fuente: Con información de ISAYEN HERRERA - Armando Info

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