lunes, 1 de febrero de 2021

El imperio del empresario Umberto Petricca construido a la sombra de la corrupción y las relaciones políticas en Venezuela

Luego de haber abandonado el sur de su natal Italia, décadas atrás arribó a Venezuela un inmigrante que pronto obtendría fama por sus dotes para los negocios. Quienes recuerdan sus inicios en el sur del continente americano cuentan que tenía poco dominio de la escritura y la lectura y que hablaba poco español.
En su país de origen era «geometra» o agrimensor, un oficio técnico asociado a la topografía, cartografía, geodesia, medida de superficies y la elaboración de planos de terrenos.

En una carretera de Venezuela el inmigrante conoció a una joven mujer, quien luego se convertiría en su esposa. Tanto ella como su familia se dedicaban, entre otros negocios, a la elaboración de productos tradicionales de pastelería.

El inmigrante, Umberto Petricca y su esposa, Albertina de Petricca, quienes procrearon varios hijos, serían tiempo más tarde los líderes en Venezuela de un gran imperio empresarial.

Pero sin llegar completamente a la separación, el agrimensor se dio la oportunidad de formar una segunda familia y tener otros descendientes, no oficialmente reconocidos.

Todavía joven, Umberto Petricca inició una sociedad con los hermanos de su esposa Albertina, para quienes era tan solo un soñador temerario. Pasados algunos años la sociedad llegó a su fin y Petricca decidió comprar la participación de sus cuñados en una empresa de obras civiles, Constructora Pedeca.

En la época de efervescencia del partido Acción Democrática (AD) en Venezuela,conocida también como la «Cuarta República», Petricca pasó a convertirse en una figura de confianza para altos representantes de la organización política. Para algunos se trataba de un socio y «testaferro» de Leopoldo Sucre Figarella, miembro de AD y quien entre otros cargos, fue presidente de la Corporación Venezolana de Guayana y ministro de Obras Públicas de Venezuela. La relación con Sucre Figarella le permitió a la constructora de Petricca hacerse de infinidad de contratos de obras para el Estado venezolano.

El despegue de los negocios de Petricca estuvo favorecido por el amparo que el empresario recibió de líderes de AD. Su empresa, Constructora Pedeca, gestionaba más del 70% de las vías privatizadas en Venezuela, con sus respectivos campamentos para procesar productos asfálticos destinados a pavimentar las carreteras privatizadas. La empresa también se encargaba del manejo de peajes localizados en las mismas vías.

En el año 1991 Petricca adquirió la Universidad Santa María (USM), que había sido la primera institución de educación superior privada de Venezuela, fundada en 1953, de donde había egresado como economista. Para el momento de la adquisición se aseguraba que la universidad estaba bajo el dominio de Blanca Ibáñez, hoy viuda del expresidente Jaime Lusinchi, quien fuera también miembro del partido Acción Democrática. Para la compra de la universidad Petricca se asociaría con Vittorio De Stefano, otro empresario.

En 1993 Umberto Petricca creó el Canal Metropolitano de Televisión (CMT), conocido también como Canal Máximo Televisión y Caracas Metropolitana Televisión. El canal, en banda UHF, constaba en su programación con noticias, cine, documentales y entrevistas, hasta ser cerrado luego el 9 de febrero de 2007. El empresario disponía además de unas nueve estaciones radiales distribuidas entre los estados Trujillo, Anzoátegui, Táchira, Falcón y Zulia, que obtuvo en subastas realizadas por el Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (FOGADE) y que antes habían pertenecido en Venezuela a bancos que quebraron en la década de los años 90’s. En 2004 Petricca compró la propiedad del diario regional El Norte, en el estado Anzoátegui, que en 2014 vendió al grupo Urbano Fermín, implicado en escándalos de corrupción petrolera. ->>Vea más...
 
FUENTE: Con información de Clarisa Mora - expresa.me

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