viernes, 22 de enero de 2021

Las polémicas en torno al banquero Víctor Vargas, suegro del sancionado por la OFAC Francisco D'Agostino

Víctor Vargas es un empresario y filántropo venezolano, mejor conocido por ser el propietario y presidente del cuarto banco privado más grande de Venezuela, el Banco Occidental de Descuento.

También se le conoce como el dueño y jugador estrella del equipo de polo Lechuza Caracas.

Según la revista World Finance en agosto de 2015, "Víctor Vargas es uno de los principales empresarios de Venezuela: presidente de BOD y de muchos otros bancos latinoamericanos, lidera la carga de apoyo a las microempresas en el país".

Víctor Vargas nació en Venezuela. Su madre fue la primera mujer en servir en la Corte Suprema de Venezuela. Su padre era médico. Obtuvo su título de abogado en la Universidad Católica Andrés Bello.

Vargas inició su carrera como abogado.

En la década de 1980, adquirió el 21% de CapitalBanc Corp., un banco con sede en la ciudad de Nueva York. El banco fue cerrado a principios de la década de 1990 después de que las autoridades descubrieron un fraude que Vargas ha asegurado no lo involucraba. Se le cita describiendo la empresa como "el peor negocio" de su vida, producto de su "ingenuidad".

En 1992 vendió un pequeño banco que fundó y poseyó. Usó esos fondos un año después, en 1993, para comprar el Banco Occidental de Descuento, con sede en el estado rico en petróleo de Zulia. Muchos de sus clientes son inversores petroleros. Otra forma de ingresos proviene de la compra de bonos de deuda soberana y revenderlos con fines de lucro a los inversores. En 2015, era el cuarto banco privado más grande de Venezuela. Se desempeña como su presidente y presidente.

Vargas es propietario de Grupo Financiero BOD, una empresa paraguas que es dueña de los negocios de Vargas. Grupo Financiero BOD posee empresas en tres sectores principales del mercado: banca, mercados de capitales y seguros.

Vargas es dueño y juega para Lechuza Caracas, un club y equipo de polo.

El 1 de septiembre de 2015, Vargas le dijo a The Telegraph que planeaba comenzar una liga en República Dominicana. Recientemente, Vargas había trasladado la sede de su club de Inglaterra a España. Cuando se le preguntó por qué, explicó que la decisión era simple: la lluvia. "Hemos jugado durante cinco semanas aquí en España y no ha llovido".

Víctor Vargas estuvo casado con Carmen Leonor Santaella Tellería, con quien tuvo dos hijas y un hijo: María Victoria Vargas, casada con el empresario Francisco D'Agostino, recientemente sancionado por la OFAC; Víctor José Vargas, quien falleció en 1999 por complicaciones de salud y María Margarita Vargas, quien está casa con Luis Alfonso de Borbón, duque de Anjou.

Vargas y Santaella se divorciaron en 2014. Vargas se volvió a casar con María Beatriz Hernández ese mismo año con quien tuvo dos hijos.

El banquero es dueño de seis casas. Una de sus propiedades está en Caracas; otra en República Dominicana. En 2009, compró la mansión de George Lindemann en Palm Beach, Florida por 68,5 millones de dólares. También posee tres aviones y dos yates. Vuela su propio Gulfstream G550.

Polémicas

El Banco Occidental de Descuento (BOD), presidido por el magnate Víctor Vargas está envuelto en un escándalo de supuestas estafas millonarias donde la entidad bancaria, según denuncian presuntas víctimas, decidió captar clientes, venderles dólares y posteriormente impedirles o complicarles el retiro de su dinero.

Entre los depositantes que dicen ser víctimas de la supuesta estafa millonaria, hay venezolanos que ante la crisis en el país suramericano decidieron invertir todos sus ahorros, confiando en una entidad bancaria que lucía seria; y están quienes decidieron aceptar pagos de terceros con depósitos en dólares retenidos por el banco, publicó en 2019 Sabrina Martín en PanAm Post.

Para entender el entorno del BOD, hay que recordar que la entidad financiera tiene o ha tenido filiales en diferentes países. Están el AllBank en Panamá, el BOI Bank en Antigua y Barbuda, el Banco del Orinoco en Curazao y Bancamérica en República Dominicana.

AllBank fue intervenido el 12 de septiembre de 2019 por las autoridades financieras de Panamá; el Banco del Orinoco en Curazao ha enfrentado un proceso de liquidación judicial luego de que el Banco Central de ese país hallara «serias irregularidades». Por su parte, la Comisión de Regulación de los Servicios Financieros de Antigua y Barbuda dictó una serie de medidas administrativas de excepción contra el BOI Bank; mientras que Bancamérica ha pasado por una etapa difícil luego de que renunciara el secretario y presidente del Comité de Auditoría.

Una sentencia tribunalicia en el caso del Banco del Orinoco que se dio el 5 de septiembre de 2019 estaría vinculada a la mencionada estafa a clientes de dicha entidad financiera; sin embargo el banco decidió cerrar y decretar su liquidación.

«La medida de la corte se dio dos semanas antes de que el banco decidiera cerrar, ellos alegaron que no tenían cómo pagarnos por las sanciones», dijo a PanAm Post un testigo al que, según denunció, el banco le debe al menos dos millones de dólares.

«Nosotros iniciamos la demanda en Curazao y cuando fuimos a la corte, el tribunal falló a nuestro favor y dio dos semanas al banco para que pague la deuda; sin embargo el banco decidió cerrar y ahora hay que esperar a ver si van a cumplir con el pago», sentenció.

El periodista venezolano Casto Ocando publicó en su portal web Primer Informe, una circular emitida por el Banco Central de Curazao y San Maarten con fecha del 27 de septiembre de 2019 en la que la entidad financiera se dirigió a los empleados y clientes del Bando del Orinoco para decirles en pocas palabras que «no hay fondos».

«Desafortunadamente, el Banco –hasta el momento- no ha podido localizar ningún bien sustancial del BDO. Esto significa que en la actualidad no hay suficientes fondos para satisfacer a los acreedores del BDO, o para pagar cualquier salario y/o beneficios para los empleados. En consecuencia, el Banco en la actualidad no tiene la capacidad para pagar ningún salario para este mes», se leía en la misiva.

El periodista señaló a través de sus redes sociales que, además, la Fiscalía de Curazao «estudia abrir una investigación criminal y presentar cargos por presunto fraude contra directiva del Banco del Orinoco NV, entre ellos Víctor Vargas, Luis Alfonso Borbón, Santos Alonso y Joel Santos».

El modus operandi

Para describir el modo de operar del Baco Occidental de Descuento (BOD), PanAm Post se basó en testimonios directos de clientes que dicen ser víctimas, denuncias a través de las redes sociales y reportes de prensa. Además contactó a los administradores de la página de Facebook «Estafados BOD» y en Twitter @estafadosbod.

El Banco Occidental de Descuento en Venezuela había iniciado años antes la captación de clientes para venderles dólares a un precio preferencial, bien sea con el objetivo de ahorrar o de hacer algunas transacciones comerciales.

Las denuncias, realizadas a través de las redes sociales, apuntan que al menos 20 mil clientes venezolanos fueron estafados por la entidad bancaria. La suma de los fondos bloqueados cifra los mil millones de dólares, según los denunciantes.

En 2018 un grupo de empresarios denunció en Caracas que el BOD mantenía secuestrados sus ahorros y que, cuando intentaban retirarlos, los empleados del banco les informaban que estaban bloqueados porque habían sido invertidos por la entidad financiera.

De acuerdo con un reporte de TV Noticias, uno de los abogados defensores del caso, José Luis Alcalá, señaló que “el banco tiene muchas dificultades, porque utilizaron el dinero de los inversionistas para comprar bonos de la deuda pública nacional, bonos que se desplomaron en el mercado y no se han podido recuperar», asegura que «tuvieron pérdidas”.

Según dice el abogado, la idea era que los clientes compraran dólares en bolívares y sus divisas serían depositadas en cuentas de sus bancos filiales. Unos tendrían su dinero en Curazao, otros en Panamá, en Antigua o en República Dominicana.

A unos clientes les ofrecieron certificados de depósitos, y a otros les dieron números de cuenta; la oferta parecía realmente tentadora pues podían contar con una tasa de interés entre el 4.0 % y 5.5 % anualizada bajo la condición de que el dinero se mantuviera allí por un plazo de 6 meses renovable. El que no deseara extender el plazo debía informarlo por escrito unos 10 días antes del vencimiento.

Usualmente estos clientes, en el caso del Banco del Orinoco por ejemplo, esperaban los 6 meses para solicitar que los fondos se transfirieran a otras cuentas; sin embargo empezaron a notar que la entidad financiera les empezó a poner excusas evitando que cada ahorrista hiciera sus respectivas transferencias o retiros.

Allí presuntamente habría iniciado la estrategia del BOD, en muchos casos cuando los clientes enviaban la notificación, el banco la ignoraba y luego decía que se había cumplido el tiempo para de alguna manera desbloquear los fondos; en otros casos los clientes empezaron a notar «fallas técnicas».

Testimonios

Los clientes que se consideran estafados por el banco dijeron al PanAm Post que en todas las ocasiones que intentaron retirar su dinero o hacer transferencias para acceder a los dólares, el banco se dedicó a ponerles excusas o ralentizar el proceso.

La mayoría de los testigos prefirieron mantenerse en calidad de anonimato porque el banco aún no les ha pagado su dinero; esperan no tener represalias a la hora de hacer la denuncia.

«Nosotros caímos en una oferta engañosa, depositamos nuestros ahorros tratando de salvaguardar nuestro patrimonio debido a la situación que había en Venezuela. Ellos hicieron un excelente lobby para que entregáramos nuestros fondos y así lo hicimos.

Inclusive vendimos algunas propiedades para hacerlo», dijo a PanAm Post uno de los venezolanos que asegura haber sido estafado. Como él aún esperaba que el banco le pagara, prefirió mantenerse en calidad de anonimato; además sostiene haber recibido algunas amenazas y extorsiones para que dejara de denunciar.

«Fue a finales de 2016 cuando moví mi capital y el de mi familia para ese banco, allí puse mis ahorros de 50 años de trabajo y ahora estamos prácticamente sin nada esperando a que el BOD me dé mi dinero», señaló.

En sus testimonios, las presuntas víctimas señalaron que al principio, a la hora de captar a los clientes, el banco se mostró muy diligente e interesado en atenderlos; sin embargo todo cambió cuando empezaron a reclamar sus bienes.

«Los primeros dos meses fue cuando vimos un buen desenvolvimiento con el banco, pero después todo se complicó porque empezamos a ver problemas técnicos a nivel de transferencias. Mi dinero estaba en Curazao en el Banco Orinoco, y me topé con la sorpresa de que al menos 60 personas (casi 40 eran venezolanas) tenían el mismo problema», dijo el testigo al viajar a la isla para tratar de recuperar su dinero.

«Nuestros ahorros están secuestrados, no sabemos en qué estatus están, en mi caso se trata de un millón doscientos mil dólares que nos tiene retenido el Banco del Orinoco. Las primeras excusas era que había problemas con las Bolsas de Caracas, luego que teníamos que esperar. Las respuestas son cortas y banales», denunció.

Carlos Castellanos es otro venezolano que se suma a quienes denuncian la presunta estafa. Se encuentra radicado en Bogotá y accedió a dar su nombre al PanAm Post pues el banco le pagó luego de que su denuncia se hiciera pública.

«Tengo entendido que la estafa inició en 2012, pero yo en 2014 vendí todas las propiedades que tenía en Venezuela, en ese entonces yo tenía 24 millones de bolívares y no sabía qué hacer con ese dinero o dónde depositarlo y el BOD me ofreció abrir una cuenta de depósitos en Antigua. Fueron muy amables, tuvieron una cortesía inmensa y mi hijo y yo abrimos dos cuentas», dijo.

«Ellos vendían certificados de depósitos con vencimiento de 60 o 90 días, y si deseabas retirar el dinero al término de ese plazo, debías enviar una notificación antes de 10 días de la fecha tope, para que entonces el dinero lo pasaran a una cuenta corriente y hacer la transferencia. Al enviar la notificación el banco respondía con un «recibido» y decía que próximamente enviarían una planilla que en algunos casos llegaba, y en otro llegaba tarde cuando ya se había vencido la fecha», agregó.

«De Panamá nos vinimos a vivir a Colombia y tuve una emergencia médica familiar y yo llamé al banco porque necesitaba el dinero y el BOD me respondió que para qué lo necesitaba. La planilla me llegó dos semanas después en inglés y con unas letras pequeñitas. Ya en 2016 decidí ir a Maracaibo, la ciudad de la sede principal del banco y ahí me prometieron que me harían una transferencia de 30 mil dólares y me darían una tarjeta de crédito de visa. La transferencia no la hicieron, la tarjeta me la dieron a los dos o tres meses y a los dos meses la suspendieron. Luego de hacer la denuncia pública y de tanto esperar, finalmente logré que el banco me llamara y me pagara», sentenció.

La situación se complica debido a que a la cabeza del BOD se encuentra el banquero Víctor Vargas, quien además de estas denuncias estaría involucrado en oscuras tramas a nivel internacional; razón por la que los denunciantes del BOD tienen serias dudas de que probablemente no puedan recuperar su dinero.

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FUENTE: Agencias

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