martes, 18 de septiembre de 2018

Trabajadores de astillero donde fabrican barcos para Pdvsa desde hace una década protestan en Argentina

Trabajadores del Astillero Río Santiago encabezaron una violenta toma en el Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires acompañados por militantes de izquierda y de personas vinculadas al intendente de Ensenada Mario Secco. Según relataron fuentes en el lugar, los manifestantes cortaron la calle y entraron por la fuerza al edificio amenazando a los empleados. Desde el gobierno bonaerense creen que el enojo es porque la Justicia allanó Astilleros por una denuncia por corrupción que realizó el gobierno de Vidal a los gremialistas.
Sin embargo, desde el lado de los trabajadores, reclaman respuestas de la gobernación ante una posible "privatización" y "vaciamiento" de la empresa naviera estatal.

Hoy iba a haber una reunión con representantes de la cartera que dirige Hernán Lacunza, pero se suspendió, por lo que los empleados decidieron en asamblea tomar el Ministerio. Su idea es permanecer allí hasta ser recibidos por algún funcionario.

A fines de agosto, hubo serios enfrentamientos entre la policía y los trabajadores con un saldo de patrulleros destruidos y varios heridos. En total hubo seis manifestantes detenidos, 12 policías heridos, seis patrulleros destruidos y 10 autos particulares dañados.

Según el gobierno bonaerense, el astillero tiene 3251 trabajadores y le cuesta al Estado 3500 millones de pesos al año, pero genera solo el 1%. Además, el 70% de los empleados tiene sueldos promedio de 40 mil pesos, mientras que el 18% pertenece a puestos jerárquicos y percibe salarios que van desde los $100.000 a los $300.000 por mes.

Hubo una denuncia por irregularidades y por administración fraudulenta agravada por ser en perjuicio de la administración pública. Entre otros puntos, se descubrieron erogaciones en favor de ATE, seccional Ensenada, efectuadas sin respaldo legal alguno en el año 2015 (por una suma de $18.560.000) y 2014 (por $701.920).

También hay indicios de vehículos utilizados a nombre de otras personas; viviendas suntuosas no acordes a ingresos, aportes de campaña a partidos políticos -en el caso al Frente para la Victoria-, proveedores ligados a empleados, entre otras.

Otra de las acusaciones es que el astillero no logra cumplir con los plazos de ejecución de los trabajos acordados. Por ejemplo, según explicaron, para que la construcción de un barco como los petroleros de PDVSA sea rentable debe llevar no más de dos años en su ejecución. Sin embargo, actualmente hay dos barcos en construcción que ya llevan más de 10 años y aún les falta al menos uno para estar listos.

Vuelve la tensión al Astillero Río Santiago

La semana se perfila con mayores niveles de tensión en el Astillero Río Santiago luego de que el gobierno bonaerense decidiera cancelar una reunión prevista entre las partes. La suspensión del encuentro no cayó bien en los trabajadores que durante la mañana tendrán una asamblea para analizar los pasos a seguir en el conflicto.

En lo que será una jornada clave, los obreros determinarán las nuevas medidas a seguir ante un "nuevo desplante del gobierno de Vidal". Asimismo, detallaron que el lunes estaba previsto un encuentro con los ministros Hernán Lacunza y Marcelo Villegas. El mismo se había acordado el  jueves pasado cuando hubo una protesta en el hall de la dirección de la fábrica.

“La provincia lo suspendió sin dar explicaciones razonables”, sostuvieron y adelantaron que en una “masiva asamblea general” decidirán qué medidas tomar.

El acta acuerdo firmada la semana anterior se rubricó entre los trabajadores y las autoridades del astillero ante la presencia, no sólo de la fiscal en turno, sino también de legisladores provinciales, concejales y el intendente de Ensenada, Mario Secco, entre otros.

Para que la Provincia acceda a firmarla, los trabajadores acudieron a medidas desesperadas: tomaron la planta de ARS y no permitieron la salida de su interior de Daniel Capdevilla, el interventor, que retornaba tras vacacionar durante diez días.

En esa acta constaba un compromiso de parte de las autoridades provinciales para gestionar los insumos para continuar con la producción. Hoy, en las gradas de Astillero hay nada menos que un gigantesco buque petrolero -el Juana Azurduy- con el 82 por ciento de su casco finalizado y plazos de entrega a su comprador, la empresa venezolana PDVSA.

Su gemelo, el Eva Perón, tiene un nivel de terminación de 97 por ciento y requiere de una inversión de unos 75 millones de pesos para ser entregado a PDVSA dentro de los plazos establecidos en el contrato. La Provincia recibirá más de 200 millones cuando termine con la construcción, segun explicaron los gerentes de producción en una entrevista concedida a INFOCIELO.

Fuente: Con información de https://www.infobae.com ->> Ir // https://infocielo.com  ->> Ir

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