lunes, 30 de julio de 2018

Money Flight: La operación que reveló red de corrupción de empresarios con Pdvsa

“Nos están golpeando desde la Asamblea, y no somos una piñata”, bromeó Carmelo Urdaneta, exconsultor jurídico del Ministerio de Petróleo venezolano, en una conversación con quien a la postre se convirtió en el principal colaborador de las autoridades federales estadounidenses que han destapado, bajo el nombre Operación Money Flight, una nueva trama de lavado de dinero y corrupción entre la estatal petrolera venezolana Pdvsa e importantes directivos y empresarios. La cita anterior, grabada el 19 de febrero de 2016, hace referencia a supuestas extorsiones de políticos venezolanos a los acusados para no destapar los hechos de corrupción en Venezuela. Caraota Investiga encontró reveladores datos y conexiones entre los acusados y empresas reconocidas en el país, además de vínculos del caso con negocios en otros países de Latinoamérica y Europa.

Money Flight. Ese es el nombre dado a la operación encubierta que a partir de la delación de la llamada Confidential Source (CS) o fuente confidencial, emprendió la Fiscalía de Estados Unidos contra uno de los tentáculos más poderosos de esta suerte de hidra de la corrupción en la que se convirtió Pdvsa en las dos últimas décadas, de acuerdo con un reportaje de  Fiorella Perfetto en caraotadigital.net.

Además de los datos propios de la acusación, saltan otros no tan evidentes y complejos de entender para los federales, pero no para los venezolanos. “Hay datos aquí que son difíciles de interpretar para un abogado en Estados Unidos. No entendemos cómo es posible que un congresista o alguien de la Asamblea (en referencia a la Asamblea Nacional) puede extorsionar a un corrupto”, comenta un abogado estadounidense experto en crímenes de cuello blanco y que litiga en Texas.

Pero en Venezuela, lo grave es que casos como estos se han hecho costumbre. Son parte de la cotidianidad noticiosa nacional. Como este dato, hay otros que guían hacia empresarios, socios e incluso tramas de corrupción que trascienden fronteras de numerosos países. Comencemos.

El caso, paso a paso
El 24 de julio pasado la Fiscalía de Estados Unidos abrió el expediente en la Corte del Distrito Sur del estado de Florida, una vez se produjo la captura de dos de los acusados por conspirar para lavar al menos 1.200 millones de dólares provenientes, nuevamente, de la empresa estatal Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima, Pdvsa. Hasta aquí pareciera tratarse de otro caso similar al que llevó a la cárcel a Roberto Rincón, Abraham Shiera y cinco coconspiradores más, por un hecho criminal similar.

Sin embargo, este caso parte de la delación de uno de los involucrados y es quien, una vez decide colaborar con las autoridades federales estadounidenses, obtuvo grabaciones de cientos de conversaciones con los acusados y conspiradores, además de entregar decenas de documentos que desenmascaran la otra cara de la corrupción venezolana: el control de cambio y la existencia de un valor preferencial de la moneda estadounidense que sólo aquellos con acceso a ella han logrado amasar billonarias fortunas y contribuir a la quiebra del país.

Es así como el pasado miércoles 25 de julio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un comunicado anunciando la captura de dos presuntos participantes en un esquema de lavado de fondos malversados provenientes ​​de la petrolera estatal venezolana, Pdvsa, usando bienes raíces en Miami, Florida y complejos esquemas de inversión falsa. El anuncio fue hecho por el fiscal general adjunto, Brian A. Benczkowski, de la División Criminal del Departamento de Justicia; el fiscal federal Benjamin Greenberg, del Distrito Sur de Florida y el agente especial a cargo, Mark Selby, de la Oficina de Seguridad de Inmigración y Aduanas de la Oficina de Seguridad Nacional (HSI) de Miami.

Matthias Krull, de 44 años, fue capturado en Miami. “Es ciudadano alemán y residente panameño”, dice el comunicado. Sin embargo, Krull forma parte de la sociedad venezolana. El otro acusado es Gustavo Adolfo Hernández Frieri, de 45 años, “ciudadano colombiano y estadounidense naturalizado. Ambos fueron acusados ​​formalmente de una conspiración para cometer un delito de lavado de dinero”.

A pesar de que el comunicado refiere la captura de dos de los implicados en la trama, sólo Krull ha sido presentado en la Corte y aparece en el docket con un abogado defensor asignado. Será este lunes 30 de julio que tendrá la audiencia de detención, mientras que la audiencia preliminar está pautada para el próximo 8 de agosto.

Además de ellos, la justicia de ese país emitió orden de captura contra otras seis personas acusadas de participar en la operación criminal: los venezolanos Francisco Convit Guruceaga, de 40 años, José Vicente Amparan Cróquer, alias Chente (44) Carmelo Urdaneta Aqui (44) y Abraham Eduardo Ortega (51). Un ciudadano portugués de nombre Hugo Andre Ramalho Gois (39) y el uruguayo Marcelo Federico Gutiérrez Acosta y Lara (40), completa la primera lista de acusados por su presunta participación en el plan.

Estos ocho individuos no actuaron solos. Hay al menos nueve coconspiradores mencionados en el texto y tres oficiales venezolanos o extranjeros que ayudaron, por medio del uso de documentos falsos y empresas de maletín a dilapidar 600 millones de dólares de la estatal petrolera venezolana como cancelación de un supuesto préstamo hecho a Pdvsa, que más tarde fue duplicado, el cual fue autorizado por altísimos funcionarios gubernamentales cómplices de la operación y que recibieron millonarios pagos por estas gestiones, que iniciaron en diciembre de 2014.

El plan maestro, en pocas palabras
Los acusados elaboraron “un contrato de préstamo, con fecha del 17 de diciembre de 2014, entre Pdvsa y Rantor Capital, C.A”, una compañía fantasma venezolana. Rantor Capital, C. A. accedió a prestar 7.200 millones de bolívares a Pdvsa. Este contrato de préstamo fue ejecutado por el “Oficial Venezolano 1”, quien era vicepresidente de Pdvsa.

Luego, las obligaciones de Rantor Capital, C. A. fueron cedidas por medio de un contrato de asignación, con fecha del 23 de diciembre de 2014, a otra empresa llamada Eaton Global Services Limited, en las que Rantor Capital, C. A. asigna sus derechos como acreedor de Pdvsa en virtud del contrato de préstamo a Eaton Global Services Limited y en el que se contempla que a Pdvsa se le otorga el derecho de cancelar la deuda dentro de los 180 días pagando 600 millones de dólares.

A partir de allí se elaboró una carta de notificación de asignación en la que Eaton Global Services Limited informa al “Oficial Venezolano 1” de Pdvsa, sobre esta asignación y sugiere que Pdvsa pague el préstamo de 7.200 millones de bolívares en euros, equivalente a los 600 millones de dólares estadounidenses. La carta incluía las instrucciones de transferencia de estos fondos a las cuentas de la “Institución Financiera Europea 1” en beneficio de Eaton Global Services Limited.

Entonces, Eaton Global Services Limited terminó con el derecho de pagar a Pdvsa cerca de 7.200 millones de bolívares (unos 35 millones de euros a la época) y recibieron alrededor de 510 millones de euros.

El portal Cuentas Claras Digital publicó un extenso análisis en el que muestra parte de este contrato y vincula las empresas al propietario del canal Globovisión, Raúl Gorrín, quien en esta acusación correspondería al señalado como “Conspirador 7”. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

Fuente: Con información de Fiorella Perfetto - http://www.caraotadigital.net - (PULSE AQUÍ)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Envíenos sus comentarios y aportes informativos al tema. Recuerde que su comentario, aunque no sea publicado, puede ser tomado en cuenta para nuestros temas de investigación. Los comentarios con términos insultantes, ofensivos, denigrantes y que incumplan nuestras políticas serán rechazados. Sólo puede enviar comentarios de menos de 1 mil (1.000) caracteres.

 
LO + LEÍDO...

LO + LEÍDO...